First-party data no es acumular correos: es saber para qué los pedisteis
Una base hinchada con premios y checkboxes eternos se vuelve inútil cuando hay que demostrar finalidad. El valor está en el contexto de la captura.
Una base hinchada con premios y checkboxes eternos se vuelve inútil cuando hay que demostrar finalidad. El valor está en el contexto de la captura.
Hay direcciones de correo que no sirven para nada porque nadie recuerda el contexto. Un concurso de verano, un PDF descargado hace cuatro años y un checkbox de “comunicaciones” escondido bajo la letra pequeña no son una estrategia: son un pasivo.
First-party, en el sentido que usamos aquí, es dato que la persona os da en una relación que podéis describir. El valor está en la etiqueta de finalidad, en la fecha y en la posibilidad de dejar de usarlo sin romper el resto del CRM. Acumular sin etiquetar es lo contrario: os ata a una base que no os atrevéis a limpiar.
Un ejercicio útil: coged los últimos mil registros y preguntad, fila a fila, qué haríais si la AEPD pidiera el rastro de esa captura. Donde la respuesta sea “el internado de entonces ya no está”, ese registro no es first-party. Es ruido.